LA OPCIÓN SUR-DUPLICACIÓN
Si el desdoblamiento de la Nacional 122 comienza, la destrucción de la región será devastadora. La Opción Sur-Duplicación destruirá aproximadamente 100 hectáreas de los mejores viñedos, muchas de las cuales de viñas “centenarias”. D. Pablo Álvarez, propietario de la legendaria Bodega Vega Sicilia, perderá entre 15 y 20 hectáreas de sus viñedos, y, según ha declarado al Diario El Mundo: “el impacto en nuestras viejas viñas será irreversible”.
Las repercusiones medioambientales serán igualmente desastrosas. Las vides absorberán hidrocarburos a través de sus hojas y pueden hacerlos llegar hasta el vino; la polución podría influir directamente en la calidad del vino. Con el esperado aumento del tráfico, los humos podrían incrementar la probabilidad de que mueran las viñas o disminuya el prestigio de los vinos de esta región.
La Opción Sur-Duplicación ha sido criticada tanto por los residentes de la zona como por las bodegas implantadas en la Ribera del Duero. Miles de puestos de trabajo fijos y eventuales se perderán. Aunque nadie duda, ni se opone a que una ruta alternativa sea necesaria, la Opción Sur-Duplicación no es aceptable. Bodegas Arzuaga, que perderá 4,2 hectáreas, ya que la autovía circulará a tan sólo 5 metros de la entrada de su nuevo hotel de cinco estrellas, está empezando a cuestionarse la validez de la Opción Sur-Duplicación. Ignacio Arzuaga formulaba la siguiente pregunta al Diario El Mundo: “¿Si hay otras seis opciones, como por ejemplo la Norte-Centro, que no causaría ningún daño, porqué no es ésta la elegida?”.

